Nota la Diferencia
95%
Sintió un core más fuerte y sostenido tras 30 días de uso
96%
Afirmó recuperar su ritmo de vida gracias al alivio
92%
Afirmó sentir mayor estabilidad en la columna
* Resultados según estudios clínicos y de consumidores.
Termina el Ciclo. Recuperate de Verdad
Ya sabes lo que dura el alivio: las pastillas se pasan, la fisio se acaba, el quiropráctico aguanta dos días. Falta algo diario que de verdad se quede.
Remific despierta los músculos profundos con NMES, esos que llevan años dormidos de tanta silla.
15 minutos al día — cabe en cualquier rutina
Trabaja donde nadie llega —
los músculos profundos
El efecto se queda, no se va al apagarlo
Preguntas Frecuentes
¿Por qué Remific es diferente?
¿Por qué Remific es diferente?
Porque utiliza tecnología NMS™ para trabajar los músculos de forma profunda y segura. A diferencia de los estimuladores convencionales, actúa sobre los músculos estabilizadores profundos, que a menudo permanecen inactivos. Al activarlos, ayuda a proporcionar a la columna el soporte que necesita.
¿Para qué tipo de molestias sirve?
¿Para qué tipo de molestias sirve?
Está pensado para la tensión lumbar persistente, rigidez, molestias asociadas a la ciática y sobrecarga muscular general. También se usa habitualmente en cuello, hombros y caderas.
¿Cuánto tardaré en notar resultados?
¿Cuánto tardaré en notar resultados?
La mayoría de las personas notan una sensación de alivio y una menor tensión desde la primera sesión de 15 minutos. Para obtener resultados más duraderos, se recomienda un uso diario y constante durante 2 a 4 semanas.
¿Puedo usarlo en cualquier sitio?
¿Puedo usarlo en cualquier sitio?
Sí. Es inalámbrico, compacto y recargable, así que lo usas donde estés: en casa, de viaje o en la oficina. Funciona en silencio y de forma discreta, así que puedes hacer tu sesión diaria sin que nadie se entere.
¿Hay que cambiar los parches de gel?
¿Hay que cambiar los parches de gel?
Los parches son reutilizables y están hechos para durar. Con el uso pierden adherencia, por eso se recomienda:
- Límpialos con un paño húmedo — agua templada, nunca jabón ni alcohol
- Déjalos secar al aire — no los frotes con toalla, suelta pelusa.
- Guárdalos sobre su film protector cuando no los uses.
- Con el tiempo conviene reponerlos (se venden por separado).